Glasgow, 2026.
Fiona Kerr es abogada y ha aprendido a enfrentarse a hombres que creen que el poder les pertenece por derecho. Su especialidad son las mujeres que necesitan que alguien permanezca a su lado cuando todos los demás prefieren mirar hacia otro lado.
Está defendiendo a una mujer víctima de acoso laboral cuando una extraña anciana aparece en el tribunal con un huso de oro entre las manos.
Fiona apenas tiene tiempo de preguntarse qué clase de mujer utiliza semejante objeto en pleno siglo XXI.
Cuando lo toca, el mundo desaparece.
Y despierta en otro tiempo.
Hrafnvik, Noruega, 872 d. C.
Ragnvald Eiriksson, jarl de una pequeña comunidad amenazada por la guerra, ha aprendido a desconfiar de las mujeres. La traición de su propia hermana le ha costado sangre, hombres y tierras, y mientras el reino de Noruega cambia bajo la creciente autoridad del rey Harald, los antiguos pactos entre jarls comienzan a resquebrajarse.
En ese mundo de fiordos, fortalezas de madera y dioses antiguos, la supervivencia depende tanto de las alianzas como de las armas.
Cuando Fiona aparece junto al antiguo arco de piedra de Hrafnvik, Ragnvald cree que los dioses le han enviado una señal. Ella sabe que no es una diosa: es una abogada escocesa arrancada de su tiempo por una fuerza que no comprende. Y quiere regresar.
Pero el arco permanece cerrado.
Mientras la amenaza de Kjartan se cierne sobre Hrafnvik, Fiona descubre que puede hacer algo más que esperar. Sus conocimientos, su determinación y su manera de defender a los débiles comienzan a transformar la aldea. Ragnvald, obligado a confiar en ella, descubre detrás de la mujer que desafía todas sus certezas a una compañera capaz de luchar a su lado.
Entre ambos nace primero la atracción, después la confianza y finalmente un amor que ninguno de los dos esperaba.
Pero Fiona pertenece al futuro, y el destino puede volver a separarlos.
Cuando el camino entre los siglos se abre de nuevo, deberá decidir qué significa realmente regresar a casa: volver a Glasgow y a la vida que conocía, o permanecer en un mundo que nunca había imaginado y junto al hombre que ha llegado a amar.
Porque las nornas pueden tejer los hilos del destino.
Pero son Fiona y Ragnvald quienes deben decidir qué hacer con ellos.