El 70 % de los viajeros asegura que una escapada proporciona más felicidad que cualquier bien material: el turismo se ha impuesto como un nuevo paradigma económico, la recompensa capitalista perfecta para una clase trabajadora explotada.
En este ensayo, Cayo Sastre lleva esta tendencia a su conclusión lógica: «Turistopía». Una metrópolis futura dividida en dos castas. De un lado, los «outdoors»; turistas insaciables que devoran el mundo. Del otro, los «indoors»; trabajadores condenados a servirles en silencio.
Calles, monumentos, museos y aeropuertos colapsados; servicios públicos reformulados para atender al ocio; y el aplanamiento del espacio y la vida pública que hoy ya arrastra a París, Londres, Nueva York, Roma, Venecia, Madrid o Barcelona. La gentrificación turística ya no es una advertencia.
Es la realidad que asfixia nuestros barrios. Y si seguimos así... ¿a dónde iremos a parar?