Irene Beltrán es psicóloga forense: perfila asesinos para la policía y a la vez lleva su consulta privada. Nadie lee mejor que ella a los depredadores... hasta que uno se sienta en su diván. Un paciente nuevo, encantador y brillante, que no ha venido a curarse: la ha elegido a ella, la mejor cazando a los de su especie, para jugar la partida definitiva.
Sesión tras sesión se libra un duelo mental. Ella intenta perfilarlo sin delatar que sospecha; él siembra dudas y demuestra saber cosas de su vida que no debería ?incluida su hija?. El lector, gracias a la doble perspectiva, sabe desde el principio lo que ella tarda en descubrir: que este hombre lleva doce años matando en la sombra, que ha cerrado un círculo alrededor de ella, y que la herida más antigua de Irene ?la muerte de su hermana? está en el centro del juego.
Atrapada entre el secreto profesional, la falta de pruebas y la amenaza creciente sobre su hija, Irene deja de ser solo su terapeuta para convertirse, en silencio, en su cazadora. La pregunta que sostiene la novela hasta la última página: ¿quién está perfilando a quién, y quién controla de verdad la consulta?
Thriller psicológico de ritmo trepidante, con un desenlace en el que Irene descubre que a un psicópata no se le vence con miedo ni con mentiras ?las huele?, sino con lo único que nunca han sabido usar.