Hannah Mole, hija de campesinos pobres, es hoy una mujer de cuarenta años que ha pasado su vida trabajando como institutriz en las casas de los ricos. Al no tener la libertad de vivir la vida como desearía, se conforma con hacer comentarios irónicos para provocar escándalo, en un intento de enmascarar su verdadera personalidad.
La trama se centra en las interacciones entre la señorita Mole y sus nuevos empleadores, el reverendo Corder y su familia, en cuyo seno ella asume un papel maternal. La agudeza punzante y el espíritu generoso de la señorita Mole ayudan a guiar a la familia en crecimiento, pero plantean una de las preguntas centrales de la novela: ¿quién cuida de la señorita Mole?